Breve
cronología histórica
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de Palestina
A modo de introducción, consideramos menester realizar una
breve reseña histórica de la "Cuestión Palestina" con la
finalidad de insertarnos en la cuestión que trataremos en el
presente trabajo de investigación:
1) Antiguamente, Palestina, fue habitada por pueblos semitas.
2) En el año 1000 a.C., cuando las tribus de Israel llegaron
a Palestina después de su cautiverio en Egipto, fueron
unidas en un solo reino por el Rey David.
3) Alrededor del año 720 a.C., el reino de Israel fue
destruido por los asirios.
4) En el 537 a.C., cuando Ciro, Rey de Persia, conquistó
Babilonia, los judíos pudieron retornar a Palestina.
5) En el 332 a.C. quedaron los judíos sometidos a la
dominación de los macedonios, y después de dicha dominación,
tuvieron por al año 170 a. C un período de relativa
independencia.
6) A principios del segundo siglo de la era cristiana, el
Emperador Adriano prohibió que los judíos entraran en
Jerusalén (comienzo de la dispersión de los judíos por todo
el mundo).
7) Después de la partición del Imperio Romano en el año 400
d.C., Palestina quedó bajo el dominio de Bizancio hasta la
conquista árabe en el año 637 d.C.[1]
El Imperio Turco
A fines del siglo XV, el Imperio Otomano se extendía desde
el Éufrates hasta los Cárpatos y el Danubio. La base de la
expansión turca se había asentado sobre tres pilares:
a) El espíritu expansionista islámico;
b) Los hábitos nómadas de los turcos;
c) El poderoso ejército con que contaban.
Durante el reinado del sucesor de Bayazid, Selim I, los
otomanos se abstuvieron de atacar a los países europeos y,
en cambio, avanzaron sobre África y Asia. Este sultán
arrancó Armenia y parte de la Mesopotamia a Persia. Más
tarde, se volvió contra las posesiones asiáticas de Egipto:
Siria, las provincias árabes y Palestina. Finalmente, anexó
el reino de Egipto, que por ese entonces era gobernado por
los soberanos mamelucos. Todos estos territorios fueron
incorporados al Imperio Otomano en calidad de provincias.
[2]
La desintegración del Imperio Otomano
Al finalizar el siglo XIX, la "cuestión oriental" era una
preocupación predominante de la diplomacia europea, ya que
las grandes potencias maniobraban para establecer control o
esferas de influencia sobre territorios del Imperio Otomano
en decadencia. Así, pues, "la dinámica de la cuestión
oriental se centraba en Europa" y la cuestión se resolvió
finalmente por la derrota de Turquía en la Primera Guerra
Mundial.
Cuando la guerra estaba en su momento más intenso y se veía
con claridad la desintegración del Imperio Otomano, las
potencias de la "entente" ya estaban negociando sobre sus
ambiciones territoriales rivales. Las negociaciones
celebradas en 1916 entre Gran Bretaña, Francia y Rusia, y en
las que luego se incluyó Italia, condujeron al acuerdo
secreto Sykes-Picot sobre la repartición de los territorios
árabes otomanos entre las esferas de influencia de las
potencias europeas.[3]
El acuerdo, hablaba específicamente del reconocimiento de un
estado árabe independiente o una confederación de estados
árabes. Esto era prueba de que se reconocían las realidades
regionales, ya que la fuerza del nuevo nacionalismo árabe
representaba un reto importante para el imperio
supranacional otomano.
A continuación transcribimos un extracto correspondiente al
"Convenio Sykes - Picot" del 16 de mayo de 1916.
"En consecuencia, los Gobiernos Francés y Británico
convienen en lo siguiente:
1) Que Francia y Gran Bretaña están dispuestas a otorgar
reconocimiento y protección a un Estado árabe independiente
o a una Confederación de Estados árabes en las zonas (A) y
(B) marcadas en el mapa adjunto, bajo la soberanía de un
jefe árabe. Que Francia en la zona A y Gran Bretaña en la
zona B tendrán derecho prioritario para el establecimiento
de empresas y la concesión de créditos. Que Francia en la
zona A y Gran Bretaña en la zona B tendrán facultades
exclusivas para facilitar asesores o funcionarios
extranjeros a petición del Estado árabe o de la
Confederación de Estados árabes.
2) Que Francia en la zona azul y Gran Bretaña en la zona
roja (ambas sin color en mapa adjunto) podrán establecer la
administración o el control, directos o indirectos, que
deseen y que consideren oportuno concertar con el Estado
árabe o la Confederación de Estados árabes.
3) Que en la zona marrón (sin color en mapa adjunto) se
establecerá una administración internacional, cuya forma se
decidirá previa consulta con Rusia y ulteriormente en
consulta con los demás Aliados con los representantes del
Jerife de La Meca"
Entendimientos
anglo-árabes sobre la independencia árabe
Durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña y sus
aliados buscaron apoyo contra Alemania y su aliado, el
Imperio Otomano. Como en esa época algunos dirigentes árabes
deseaban la independencia de la dominación otomana, el
resultado natural fue la colaboración anglo-árabe. El
entendimiento al que se llegó en 1915 fue realizado entre:
a) El Jerife de La Meca, el cual actuaba como representante
de los árabes.
b) Sir
Henry McMahon, era el Alto Comisionado Británico en Egipto,
que negociaba en nombre de Gran Bretaña.
Entre la correspondencia de ambos podemos aclarar que la
postura del Jerife era que exigía inequívocamente la "independencia
de los países árabes" y concretaba en detalle los límites de
los territorios de que se trataba, en los que se incluía sin
duda a Palestina..
Por otro
lado McMachon confirmó que Gran Bretaña estaba dispuesta a
reconocer y apoyar la independencia de los árabes en todas
las regiones dentro de los límites exigidos por el Jerife de
La Meca. Pero por más que estas garantías británicas de
independencia para los árabes se hubieran expresado en
términos inequívocos, la posición británica, desde el fin de
la guerra, había sido excluir a Palestina.
McMahon había descrito la zona de que se trata como
"porciones de Siria situadas al oeste de los distritos de
Damasco, Homs, Hama y Aleppo"[4]. Esto parecería
corresponder a las zonas costeras de la Siria actual, a
primera vista, no parece abarcar a Palestina, que bajo el
Imperio Otomano se aproximaba al Sanjak independiente de
Jerusalén y los Sanjaks de Acre y Balga.
En
relación a la correspondencia Husain-McMahon, podemos decir
que los británicos hicieron un esfuerzo decidido para
excluir determinadas zonas de los territorios que habían de
lograr la independencia, basándose en que estaban en juego
los intereses de la aliada: Francia.[5]
Pero dicha controversia continuó hasta 1939, cuando el
Gobierno británico admitió que en 1917 "no tenía libertad
para disponer de Palestina".
En
adición a ello, tal como hemos encontrado publicado en
reiterados escritos del Departamento de Información
Pública de las Naciones Unidas el Profesor "Arnold J.
Toynbee", que se ocupó de la cuestión palestina como
miembro del Ministerio de Relaciones Exteriores
británico escribió en 1968:
Según interpreto la correspondencia Husain - Mc Mahon,
Palestina no había sido excluida por el Gobierno
británico de la zona cuyo reconocimiento había prometido
al Rey Hussein en la que apoyaría la independencia
árabe. Por lo tanto, los árabes palestinos podían
suponer razonablemente que Gran Bretaña estaba
comprometida a preparar a Palestina para convertirse en
un Estado árabe independiente...[6]
La Declaración de Balfour
Secretaría del Ministerio de Relaciones Exteriores
2 de Noviembre de 1917.
Estimado Lord Rothschild:
Me complazco en
transmitir a usted, en nombre del Gobierno de Su
Majestad Británica, la siguiente declaración de simpatía
por las aspiraciones judías sionistas, cuyo texto ha
sido sometido al Gabinete y aprobado por éste:
"El Gobierno de Su Majestad ve con beneplácito el
establecimiento en Palestina de un hogar nacional para
el pueblo judío y hará cuanto esté en su poder para
facilitar el logro de ese objetivo, quedando claramente
entendido que no se tomará ninguna medida que pueda
perjudicar los derechos civiles y religiosos de las
comunidades no judías de Palestina, o los derechos y la
condición política de que gocen los judíos en cualquier
otro país."
Agradeceré a usted se sirva poner esta declaración en
conocimiento de la Federación Sionista.
Atentamente,
Arthur James Balfour.
Su
aplicación trajo como consecuencia la oposición y la
rebelión árabe, lo que provocó dificultades
interminables para la Potencia mandataria, incitando a
la agresión mutua a británicos, judíos y árabes, y llevó
finalmente a la partición y al problema que existe en la
actualidad.
Dicha declaración fue consecuencia directa de un
esfuerzo persistente de la Organización Sionista por
establecer un Estado judío en Palestina,
Para contrarrestar las protestas árabes ante esta nueva
política, una declaración anglo-francesa reiteró las
promesas de total independencia para los árabes. La
declaración del 7 de noviembre de 1918 aseguraba a los
árabes "la emancipación completa y definitiva de los
pueblos (árabes)... y el establecimiento de gobiernos y
administraciones nacionales que deriven su autoridad de
la iniciativa y la elección libre de las poblaciones
autóctonas".
Pero, igualmente, a pesar de las seguridades ofrecidas
en la declaración del 7 de noviembre, la historia
posterior de Palestina iba a demostrar la poca
importancia que se daba a los deseos de la mayoría de la
población autóctona. Su tierra había sido prometida a
otro pueblo por un gobierno extranjero que, en esa
época, no tenía derecho de soberanía sobre Palestina.
Al citar esos factores, varios autores han afirmado que
la Declaración Balfour no tenía efecto obligatorio o
jurídico más allá de constituir una declaración de las
intenciones de un gobierno.
Los
sionistas quienes establecieron permanentemente vínculos
con los dirigentes británicos, como Lloyd George, quien
sería futuro Primer Ministro, Arthur Balfour, Herbert
Samuel, futuro Alto Comisionado de Palestina, entre
otros, hicieron permanentemente hincapié en las ventajas
estratégicas que representaba para Gran Bretaña un
Estado judío en Palestina como el de tener allí un
millón de judíos, o tal vez más, que constituirían una
salvaguardia muy eficaz para el Canal de Suez.
En
realidad, antes de la publicación de la declaración
transcripta anteriormente, el Gobierno británico y el
Movimiento Sionista intercambiaron y examinaron varios
proyectos (seis), obteniendo el consentimiento de los
Estados Unidos antes de que el Secretario de Relaciones
Exteriores británico publicara el texto definitivo en
Noviembre de 1917.
El Mandato de la Sociedad de las Naciones sobre
Palestina
La
Sociedad de las Naciones, concebida para responder al
orden predominante, adoptó el concepto de mandatos, que
constituía una innovación en el sistema internacional,
como una manera de conciliar las exigencias de la era
colonial con la necesidad política y moral de reconocer
los derechos de los colonizados.
El
artículo 22 del Pacto, estableció el sistema de
mandatos, fundado en el concepto de que el desarrollo de
esos territorios bajo la "tutela de las naciones más
adelantadas" constituía "una misión sagrada de la
civilización". El grado de tutela dependería del grado
de madurez política del territorio interesado. Se
clasificaría a los más desarrollados como mandatos "A",
a los menos desarrollados como "B" y a los más atrasados
como "C".
No
podía sino reconocerse el carácter de los pueblos
árabes, que eran herederos de una civilización antigua y
adelantada, y el texto de las cláusulas aplicadas
directamente a los territorios árabes como mandato de la
clase "A" es el siguiente:
Ciertas comunidades que pertenecieron en otro tiempo al
Imperio Otomano han alcanzado un grado de
desenvolvimiento tal, que su existencia como naciones
independientes puede ser reconocida provisionalmente a
condición de que la ayuda y los consejos de un
mandatario guíen su administración hasta el momento en
que sean capaces de dirigirse por sí mismos. Para la
elección de mandatario se tendrán en cuenta, en primer
término, los deseos de dichas comunidades.
La asignación de los territorios árabes
Los
tratados de Versalles y Lausana contenían disposiciones
explícitas que autorizaban a las Potencias Aliadas a
distribuirse en régimen de mandato los territorios
"liberados".
Los
antiguos territorios alemanes fueron asignados mediante
una decisión del Consejo Supremo de las Potencias
Aliadas, el 7 de Mayo de 1919, poco después de la firma
del Tratado de Versalles. Sin embargo, los antiguos
territorios turcos fueron divididos en la Conferencia de
San Remo, el 25 de Abril de 1920, aunque aún existía un
estado jurídico de guerra con Turquía, tres años antes
de la firma del Tratado de Lausana. Se otorgó a Francia
la administración de Siria y el Líbano y a Gran Bretaña,
la de Palestina y Transjordania y la de Mesopotamia
(Iraq).
Palestina bajo el Mandato
Las
contradicciones del Mandato sobre Palestina eran
consecuencia de haberse incluído en él la Declaración de
Balfour. Desde un principio se reconoció la importancia
de lograr apoyo internacional para un Estado judío, por
razones como:
a)
Para aglutinar las divergentes opiniones judías
en apoyo de las políticas sionistas;
b)
Para lograr el apoyo de las potencias europeas en
armonía con la política británica;
c)
Para conseguir que se diera algún tipo de
aprobación internacional a la empresa.
En
la Conferencia de Paz de París celebrada en 1919, por
insistencia del Presidente norteamericano Wilson, se
nombró una comisión para averiguar los deseos de las
poblaciones autóctonas. La misma declaró que el
programa de que Palestina se convierta en un Estado
judío sería una grave injusticia.
Sin
embargo, los planes para Palestina siguieron adelante.
El mandato reconocía a la Organización Sionista como el
organismo judío que colaboraría en el establecimiento de
un hogar nacional judío, y jamás utilizó el término
"árabe".
Dicho mandato, firmado el 24 de Julio de 1922 entró en
vigor en Septiembre de dicho año.
Las fronteras de Palestina
Los
sionistas ambicionaban para su hogar nacional un
territorio considerablemente más extenso (llegaba hasta
el interior del Líbano, Siria, Transjordania, y Egipto)
que el de hecho se asignó a la potencia mandataria.
En
la propuesta inicial de la Organización Sionista se
pedía:
En el norte, las riberas septentrional y meridional del
río Litany, hasta la latitud 33°, 45¢ norte. Desde ahí,
en dirección al sureste, hasta un punto situado
inmediatamente al sur del territorio de Damasco, cerca y
hacia el oeste del ferrocarril de Hedjaz.
Al este, una línea cerca y al occidente del ferrocarril
de Hedjaz.
Al sur, una línea trabada desde un punto en la cercanía
de Akaba hasta El Arish.
Al oeste, el Mar Mediterráneo.
Palestina bajo el mandato: Partición
Lord Robert Peel, ex Secretario de Estado para la India,
presentó un informe el cual defendía la actuación del
Gobierno británico en Palestina y apoyaba la
"Declaración de Balfour", también reconocía la justicia
de las aspiraciones independentistas del pueblo
palestino.
Partes de dicho informe decián:
Era la Declaración de Balfour y su incorporación en el
proyecto de Mandato y no otra cosa lo que aparentemente
impedía que alcanzaran un grado de independencia análogo
al que ya estaban disfrutando otras comunidades árabes.
Y su reacción frente a este problema central fue
lógica. Repudiaron la Declaración de Balfour.
Protestaron contra su incorporación en el proyecto de
Mandato. "El pueblo de Palestina", decían, "no puede
aceptar la creación de un hogar nacional para los judíos
en Palestina". Y se negaron a cooperar en cualquier
forma de administración que no fuera un gobierno
nacional responsable ante el pueblo palestino......en
todos los territorios que lo constituyen, excepto
Transjordania, hubo disturbios graves, y en todos ellos,
excepto Palestina, se había progresado notablemente
hacia el gobierno propio..."
"...después de examinar estas y otras pruebas y de
estudiar el curso de los acontecimientos en Palestina
desde la guerra, no tenemos dudas respecto de cuáles
fueron "las causas profundas de los disturbios", a
saber....::
a)
El deseo de los árabes de lograr la independencia
nacional.
b)
El odio y el temor que les inspiraba el
establecimiento del hogar nacional judío.
La Conferencia de Londres de 1939
A
fin de examinar otras posibles soluciones, se celebró en
Londres una conferencia de mesa redonda a la cual el
Gobierno británico invitó a representantes de los
palestinos (excluidos los acusados de violencia), los
judíos (que podían elegir los representantes que
desearan) y los estados árabes. El Gobierno británico
anunció que si la Conferencia no podía lograr un
acuerdo, el Gobierno decidiría y aplicaría su propia
política.
En
ella, los árabes estaban decididos a asegurar el derecho
de los palestinos a su independencia, por la cual los
palestinos se habían levantado en armas. Los judíos,
respaldados por la Declaración de Balfour y su
incorporación en el Mandato, estaban decididos a lograr
un Estado judío, especialmente en un momento en que la
persecución nazi de los judíos en Europa estaba
infligiendo sus notorios excesos.
El "Libro Blanco de MacDonald"
El
final de la reunión en Londres, dejó al Gobierno
británico enfrentado con la situación que su política de
dos decenios había creado en Palestina, y presentó
entonces su política unilateral. Se publicó en mayo de
1939 un "libro blanco", en el que se descartaba
cualquier intención de crear un Estado judío, se
rechazaban las pretensiones árabes de que Palestina se
independizara como Estado árabe, y se preveía la
terminación del Mandato para 1949 con la independencia
para Palestina, en la cual tanto los palestinos como los
judíos compartirían el gobierno. El Gobierno
reglamentaría estrictamente las transferencias de las
tierras.
En
1939, la Comisón Real había declarado impracticable el
Mandato. En el Libro Blanco de 1939, se había postulado
una Palestina unificada independiente, con una mayoría
árabe palestina, en el término de 10 años, pero la
Sociedad de las Naciones había expresado reservas acerca
de esta nueva declaración de política. Pero los
palestinos se habían dado cuenta de que sólo mediante la
violencia podían forzar el reconocimiento de sus
derechos inherentes. Por su parte, los sionistas habían
reaccionado con violencia para conservar el terreno que
habían ganado y presionar hacia el logro de su
aspiración máxima de un Estado judío en Palestina. Los
monstruosos crímenes nazis contra el pueblo judío los
llevaron a considerar el "hogar nacional" en Palestina
como un refugio.
En
un esfuerzo por disminuir la tensión política, el
Gobierno británico, inquieto por la peligrosa situación
de Palestina, siguió aplicando el Libro Blanco, entonces
en febrero de 1940, las autoridades palestinas
publicaron el Reglamento sobre Traspaso de Tierras, en
virtud del cual se dividía Palestina en tres zonas,
en la zona más extensa quedaba prohibido el traspaso de
tierras a toda persona que no fuera "árabe palestino",
sólo se permitían excepciones en condiciones
determinadas y con la autorización del Alto
Comisionado. En la segunda zona, se permitía a los
"árabes palestinos" el traspaso de tierras sólo entre
ellos. En la tercera zona no había restricciones para
el traspaso de tierras.
Pero ante ello, encontramos al respuesta judía donde "la
rebelión palestina", "el informe de la Comisión Real" y
"la política del Libro Blanco de 1939" constituyeron
otros tantos reveses para el objetivo del sionismo
político de establecer en Palestina un Estado de
colonos. Era evidente que la Potencia Mandataria estaba
reinterpretando su adhesión anterior a la Declaración de
Balfour. Tres características de la respuesta de
algunos grupos sionistas fueron: la inmigración
ilegal, el terrorismo y un intento por obtener apoyo de
los Estados Unidos.
El "Programa de Biltmore"
La
Organización Sionista trató de fortalecer su posición
recabando el apoyo de los Estados Unidos para reemplazar
el de Gran Bretaña, que había perdido. En mayo de 1942,
el Comité Ejecutivo de la Agencia Judía, reunido en
Nueva York, dio a conocer oficialmente, en un documento
que se conoce con el nombre de "Programa Biltmore", el
antiguo objetivo de un Estado judío en Palestina
mediante la inmigración ilimitada.
Al
terminar la guerra, el resultado de la participación de
los Estados Unidos fue el nombramiento de un Comité
Anglonorteamericano de Investigación para que hiciera
recomendaciones sobre Palestina a ambos Gobiernos. El
Secretario de Relaciones Exteriores del nuevo Gobierno
laborista de Gran Bretaña, inhibido por las
circunstancias de aplicar el Libro Blanco de 1939 y
encontrándose frente a una situación en la que la
Sociedad de las Naciones había sido eliminada por la
guerra y su sucesora eran las Naciones Unidas.
El
Comité completó su informe en abril y dentro de las
recomendaciones establecía:
Los judíos de Palestina tienen la convicción de que la
violencia árabe fue rentable. Durante el levantamiento
árabe, los judíos del hogar nacional, a pesar de todas
las provocaciones, obedecieron las órdenes de sus
dirigentes y ejercieron notable autodisciplina.
El
Comité, rechazó la idea de declarar en fecha próxima la
independencia de Palestina, dividida o unificada,
considerando que la hostilidad entre los árabes
palestinos y los judíos palestinos "tendría por efecto
una guerra civil que podría amenazar la paz del mundo".
En
febrero de 1947, en la Conferencia de Londres, el
Gobierno británico presentó sus propuestas propias a los
representantes árabes, a los que por entonces se habían
ya sumado los representantes del Alto Comité Arabe de
Palestina, ya a la Agencia Judía, que había entablado
negociaciones oficiosas con el Gobierno británico. La
Organización Sionista, fortalecida por la nueva
inmigración en gran escala, fuerzas bien equipadas,
legales e ilegales, cuyo núcleo estaba constituido por
la Brigada judía, y apoyo extranjero poderoso, no estaba
dispuesta a transigir con respecto a su antiguo objetivo
del que ya se hallaba tan cerca: "un Estado judío en
Palestina". Los árabes palestinos, con el apoyo de
otros pueblos árabes, estaban decididos a defender y
conservar su país, y a impedir la continuación de su
sometimiento a la inmigración judía permanente. El
estancamiento era total y la violencia en gran escala
era inminente en Palestina.
Factores económicos
Recursos hídricos:
El
agua siempre ha constituido un recurso natural vital
para los palestinos de los territorios ocupados. La
política de Israel en materia de aguas se ha aplicado en
los territorios ocupados utilizando las leyes a que
pudiera recurrirse, ya fueran consuetudinarias,
otomanas, del Mandato, jordanas, egipcias, israelíes o
militares. Mediante bandos y reglamentos militares, el
Gobierno de Israel ha ejercido desde junio de 1967 una
plena autoridad legislativa, administrativa y judicial
en los territorios ocupados y sobre sus habitantes. A
menudo las leyes aplicadas a los territorios ocupados y
su puesta en práctica han sido diferentes del marco
jurídico que existía antes de 1967. Las instituciones
existentes también se modificaron o sustituyeron a fin
de facilitar la aplicación de la política en materia de
aguas.
A
comienzos del decenio de 1980, el nivel palestino de
consumo de agua por habitante en los territorios
ocupados era de 35m³ en las ciudades y de 15m³ en las
aldeas. Al mismo tiempo, las disposiciones para el
consumo en los asentamientos judíos se establecieron en
90m³ por habitante.[7]
Desde 1967 los recursos hídricos de la Ribera Occidental
han estado bajo total control israelí. La
responsabilidad directa del abastecimiento de agua para
las necesidades de Israel se ejercen exclusivamente por
la Comisión de Agua de Israel, ya sea a través de
Mekorot, la Compañía de Aguas Israelí, o de Tahal, la
Compañía de Planificación Hídrica de Israel. En el
petróleo en exámen, Israel siguió intensificando su
utilización de los recursos hídricos de la Ribera
Occidental ocupada.
En
un informe sobre las actividades de la Administración
Civil de la Ribera Occidental y Gaza, preparado en 1987
por el Contador del Estado de Israel, figuraban
conclusiones relativas a la sobreexplotación efectuada
por Israel, potencialmente peligrosa para la población
palestina, de los recursos hídricos de la región.
También se declaraba que entre otros graves problemas
figuraban las facturas exorbitantes por consumo de agua
de los palestinos, considerablemente mayores que las de
los colonos israelíes, cuyas facturas están
subvencionadas por la Organización Sionista Mundial, la
incautación en 1986 de tierras palestinas por Mekorot y
el tendido de acueductos para un asentamiento judío.
Los problemas de alcantarillado, agua potable,
contaminación y saneamiento siguieron siendo
particularmente graves para la población palestina. El
informe señalaba que el problema del alcantarillado
representaba, desde el punto de vista de la
contaminación, una bomba de tiempo para la Ribera
Occidental y Gaza. La insuficiencia del abastecimiento
de agua potable, el nivel de salinidad y los problemas
conexos de higiene pública confluyen, según la OMS[8],
como causas de varias enfermedades infecciosas entre la
población palestina.
La mano de obra
La
ocupación israelí ha continuado sus efectos negativos
sobre la situación de los territorios ocupados en
materia de mano de obra y empleo. Además de las
modificaciones de la estructura del empleo por sectores,
se ha producido un considerable desplazamiento de los
puestos de trabajo de la Ribera Occidental y de Gaza
hacia Israel. Entre 1984 y 1988, el nivel de ocupación
en los territorios ocupados declinó fuertemente,
mientras el porcentaje de palestinos empleados en Israel
aumentaba[9].
El porcentaje de palestinos de Gaza obligados a buscar
empleo en Israel era elevado, alcanzaba al 46.1% (43400
trabajadores). El aumento más elevado de empleo de mano
de obra palestina en Israel se produjo en el sector de
la construcción, de la misma manera ocurrió con la
agricultura.
En
lo que respecta al empleo de palestinos en la economía
israelí, el período en examen se caracterizó por la
persistente falta de igualdad de retribuciones por igual
trabajo. Esta situación contribuyó a proteger a los
trabajadores israelíes de la competencia de los
palestinos.
Panorama General: Zona de Tensión
Antes de la retirada de
las tropas de ocupación británicas y francesas y de la
renuncia británica al mandato sobre Palestina, los
Estados de Oriente Medio forman la LIGA ARABE (Argelia,
Egipto, Arabia Saudita, Irak, Jordania, Yemen, Siria y
Libia). El Movimiento Panárabe y los proyectos de unión
no consiguen atenuar ni las rivalidades ni las tensiones
entre la antigua clase dominante (nobleza feudal,
partidaria de la monarquía) y los nuevos grupos
dirigentes republicanos (intelectuales, oficiales),
entre los Estados ricos con yacimientos de petróleo
(Kuwait, Arabia Saudita) y los otros Estados (Egipto,
Siria, Jordania), entre las tendencias conservadoras y
los movimientos revolucionarios.
La inestabilidad aumenta
continuamente debido a:
1)
Los intereses occidentales sobre el petróleo.
2)
La
lucha político-ideológica entre EEUU y la URSS con
vistas a aumentar su influencia en Oriente Medio.
3)
El estado de guerra latente con Israel desde el
fracaso árabe de 1948-1949.
4)
En Mayo de 1948 Gran Bretaña renuncia a su
mandato sobre Palestina. La retirada de las tropas y de
los funcionarios británicos precipita al país en la
anarquía.
El 14 de mayo de 1948 a las doce de la noche terminó el
Mandato de Palestina y pocas horas después Israel
proclamó su independencia dentro de las fronteras que
establecía el Plan de Partición, Resolución 181(II) (ver
mapa). El nuevo estado fue reconocido por numerosos
gobiernos, entre ellos las potencias de la Guerra Fría:
Estados Unidos y la Unión Soviética.
Al día siguiente de la
proclamación de independencia del estado de Israel, la
Liga Arabe ataca a Israel, según cable de 15 de mayo de
1948 del Secretario General de la Liga de Estados Arabes
al Secretario General de las Naciones Unidas, "...para
restaurar la ley y el orden y prevenir que los
disturbios en Palestina afecten a sus territorios (estados
árabes vecinos) y evitar posible derramamiento de sangre".
Así
comienza la primera guerra árabe-israelí.
Israel logró rechazar los ataques gracias a su
superioridad aérea.
El
7 de enero de 1949 tuvo lugar el cuarto alto el fuego
que llevó a la firma de armisticios, los Armisticios de
Rodas, entre los estados implicados. Estos armisticios
serían controlados por la Organización de Supervisión
de Treguas
de las Naciones Unidas (UNTSO). El 11 de mayo de
1949 Israel fue admitido como miembro de las Naciones
Unidas.
Por
otro lado y como resultado de los combates, Israel
obtuvo un buen número de kilómetros cuadrados que la
Resolución 181(II), en un principio estableció para
la población árabe palestina. Estos territorios ganados
fueron incorporados a las fronteras de Israel en los
armisticios de 1949. Después de ser admitido como
miembro de las Naciones Unidas, Israel reclamó derecho
de título sobre esos territorios. Los cuarenta estados
que habían reconocido a Israel hasta 1949 admitieron los
citados territorios bajo la soberanía israelí; aspecto
este curioso pues los términos de los armisticios
dejaban claro que las líneas, por ellos establecidas,
carecían de valor como fronteras políticas o
territoriales.
El
resultado de ocupación en los territorios, después de
los armisticios, quedó como sigue:
-
Israel se retiró de la parte ocupada de la península del
Sinaí, tomó control del desierto del Neguev y del resto
del territorio ocupado.
- Egipto recuperó la parte del
Sinaí y tomó Gaza como territorio administrado (Egipto
administró la franja de Gaza hasta 1967 considerándola
territorio palestino).
La Guerra del Sinai de
1956
En Octubre de 1956 las fuerzas armadas del estado de
Israel invadieron la franja de Gaza y la península del
Sinaí, en respuesta al boicot árabe (cierre del Canal de
Suez y del puerto de Elath) y a las incursiones de
comandos árabes de sabotaje (Feddayin).
Cabe destacar aquí el contexto internacional en el que
se desarrollaron los hechos que desencadenaron las
hostilidades. La nacionalización del canal de Suez por
Nasser[10], disgustó a Francia y el Reino Unido que
veían el peligro que se cernía sobre las líneas
comerciales con el Lejano Oriente, el suministro de
petróleo y su propio prestigio. Estas dos potencias
aprovecharon los hechos que venían ocurriendo en la
frontera egipcio-israelí para mostrar su oposición a la
nacionalización hecha por Nasser y se coligaron con
Israel, dándole apoyo económico y militar para lo que
fue la guerra del Sinaí que duró siete días, del 29 de
octubre al 5 de noviembre. Israel dio su consentimiento
a ser manipulado por las potencias para aprovechar su
apoyo en la destrucción de la fuente de terroristas y
para conseguir la apertura del canal de Suez y del
puerto de Elath.
Las tropas egipcias se ven obligadas a deponer las armas
y finalmente se reabre el puerto de Elath.
El 1 de marzo de 1957 el gobierno de Israel comunicaba
al Secretario General de la ONU su decisión de cumplir
la Resolución 1124(XI), sobre la retirada a las líneas
establecidas por el armisticio de 1949.
La Guerra de los Seis Días
En junio de 1967 se desencadena la Tercera guerra
árabe-israelí, en la cual Israel se enfrenta a la
República Arabe Unida (Egipto, Siria y Yemen) y a
Jordania.
Durante el mes de mayo de 1967, el estado egipcio
desplegó un gran número de tropas en el desierto del
Sinaí, expulsando a las Fuerzas de Emergencia de las
Naciones Unidas (UNEF) allí desplegadas. Egipto
estableció, de nuevo, el bloqueo en el canal de Suez y
en el estrecho de Tirán. Además, firmó un acuerdo
militar con Siria y Jordania, en cuyos términos se
recogía como objetivo de la alianza, "...la aniquilación
del estado de Israel".
Israel invocando el derecho a la legítima defensa,
contraatacó a las fuerzas jordanas y sirias y realizó,
lo que llamó “un ataque preventivo contra Egipto”.
Después de las acciones militares las nuevas líneas de
alto el fuego dejaron bajo control israelí a Gaza, el
Margen Occidental, el Sinaí y los Altos del Golán. Así
mismo, el canal de Suez y el estrecho de Tirán quedaron
abiertos y la ciudad de Jerusalén quedó bajo control
israelí.
En la reunión decisiva del Consejo de Seguridad de 22 de
noviembre, la Resolución 242 fue aprobada, ésta
establecía, entre otros puntos importantes, el principio
de retirada de las tropas israelíes de los territorios
ocupados.
La Resolución 242 no distinguió claramente el status de
Israel en los territorios ocupados, si sus actuaciones
deberían limitarse a las de una fuerza ocupante o bien
tenía un título sobre esos territorios. Esta cuestión
está ligada con la retirada de tropas, que recoge la
resolución y el mantenimiento bajo control israelí de
Gaza, el Margen Occidental y los Altos del Golán.
Los términos establecidos en la Resolución 242 sólo han
sido aplicados, hasta ahora, con Egipto, en primer lugar,
y con Jordania en el año 1994. Igualmente han sido
tenidos en cuenta en la Declaración de Principios
Israelo-Palestinos de 1993.
De manera que Israel retiene: el Margen Occidental,
Gaza, los Altos del Golán y el Sinaí (este último
devuelto posteriormente a Egipto)
La Guerra de Yom Kippur
La guerra de los Seis Días y los territorios
conquistados por Israel no fueron los únicos detonantes
de la guerra del Yom Kippur. Debemos recordar también
las rivalidades de las superpotencias y la crisis del
petróleo de los años 70.
Israel comenzó a considerar los territorios ocupados
como una salvaguarda de su seguridad contra los ataques
árabes, incluso llegó a considerarlos su propiedad
legal. Israel ya había informado a los estados árabes
que no estaba dispuesto a entregar todos los territorios
ocupados en 1967, sino que negociaría con una parte de
ellos a cambio de paz.
Egipto y Siria comenzaron una desesperada e infructuosa
actividad diplomática para recuperar los territorios
tomados por Israel en 1967. Tales esfuerzos desembocaron
en una nueva guerra, cuyos factores fueron:
1) Los combates esporádicos a lo largo del canal de Suez
desde 1968 a 1971, que dejaron el citado canal
inoperativo hasta la primavera de 1975.
2) El fracaso de la mediación de las Naciones Unidas en
marzo de 1972. El mediador Jarring intentó presionar a
las partes para que aplicaran los términos de la
Resolución 242; pero no todas las partes aceptaron su
aplicación.
3) El fracaso de Egipto para obligar a Israel a la
retirada del Sinaí. Israel rechazaba toda retirada de
fuerzas hasta que se negociara un tratado de paz. Por
otro lado Egipto rechazaba toda negociación mientras
Israel no se comprometiera firmemente a evacuar
territorio egipcio.
4) La desesperada situación política egipcia, que pasaba
por una reciente ruptura de relaciones diplomáticas con
los Estados Unidos y una moral baja tanto entre sus
tropas desplegadas en el canal como entre la población
civil por los esfuerzos que estaba obligada a sufrir.
El 6 de octubre de 1973 día del Yom Kippur (día del
Perdón), una de las festividades más celebradas por el
pueblo judío, se produjo el ataque conjunto egipcio y
sirio. El 24 de octubre terminaba la guerra en el frente
egipcio, mientras que en el frente sirio se alargó hasta
mayo de 1974. Las Naciones Unidas, de acuerdo con la
resolución del Consejo de Seguridad de 25 de octubre,
desplegaron fuerzas de interposición en las líneas del
alto el fuego egipcio-israelí.
Los motivos de Egipto y Siria para atacar a Israel y
comenzar la guerra del Yom Kippur fueron la recuperación
de sus territorios y el restablecimiento de los derechos
de los palestinos.
Como puede apreciarse en el mapa, los cambios sobre el
terreno no fueron
significativos:
Las
Naciones Unidas, a través del Consejo de Seguridad,
durante este periodo tuvo una frenética actividad que
dio como resultado, entre otras, la Resolución 338,
adoptada el 22 de octubre de 1973, la cual ordenaba el
alto el fuego efectivo desde ese mismo día y llamaba a
las partes para que aplicaran los términos de la
Resolución 242 del Consejo de Seguridad y que
auspiciados apropiadamente comenzaran negociaciones
encaminadas a conseguir una paz justa y duradera en el
Oriente Medio.
El
11 de noviembre de 1973, en el kilómetro 101 de la
carretera de El Cairo a Suez se firmó el alto el fuego
entre Egipto e Israel. De acuerdo con la Resolución
338 y con el auspicio de los Estados Unidos se
celebró la Conferencia de Ginebra, donde las
partes reiteraron sus posiciones. La parte árabe exigía
la retirada israelí de los territorios y el
reconocimiento de derechos al pueblo palestino, mientras
que los israelíes exigían negociaciones para alcanzar un
tratado de paz que les proporcionara seguridad. Los
Estados Unidos y la Unión Soviética enfatizaron que el
acuerdo de paz al que se llegara debería proteger los "legítimos
derechos" de los palestinos, sin definir cuál era la
pretensión exacta de esa expresión. En enero de 1974 y
en mayo del mismo año, Israel firma acuerdos de
separación de fuerzas con Egipto y Siria,
respectivamente. Las provisiones de ambos acuerdos
recogían la limitación de fuerzas y armamento, así como
el establecimiento de una zona desmilitarizada
controlada por la UNEF.
Ante las reclamaciones egipcias y sirias, Israel nunca
negó la soberanía de Egipto sobre el Sinaí, sin embargo
nunca tuvo la intención de retirarse de los Altos del
Golán.
En
1979, se concreta el Tratado de Paz con Egipto, mediante
el cual se establece la desocupación del Sinaí.
En
1981, Israel se anexiona los Altos del Golán.
Posteriormente, se produce la invasión israelí del
Líbano en junio de 1982, con una duración de tres meses,
con el objeto de eliminar a la OLP instalada en ese
territorio, pero las tropas israelíes ocuparon la mayor
parte del Líbano hasta comienzos de 1985. La guerra del
Líbano fue un desastre en cuanto al gran número de vidas
humanas perdidas, israelíes y árabes, y a las
repercusiones en la opinión pública de Israel y de la
Comunidad Internacional.
En
los últimos 15 años ha habido avances y retiradas de las
tropas israelíes en los territorios ocupados desde 1967,
pero sustancialmente no se han registrado grandes
modificaciones.
CONCLUSIÓN
Como hemos observado en el presente trabajo, a inicios
del siglo XX, el mundo árabe se encontraba bajo el
dominio del imperio turco-otomano. Palestina contaba
con un 95% de árabes y un 5% de judíos los cuales
convivían pacóficamente. En el período de entre guerras,
y bajo el mandato británico impuesto por la Sociedad de
Las Naciones, esta situación se modifica progresivamente,
producto de la masiva emigración de judíos europeos que
huían de la persecución nazi y del estímulo del sionismo,
movimiento político nacionalista judíos ligado al
colonialismo.
La
creación de Israel (1948), luego de que la ONU decretara
(1947) la partición de Palestina en un Estado Judío y
uno Palestino, que nunca vio la luz y un estatuto
internacional para Jerusalén, que tampoco fue respetado,
fue el corolario de la colaboración con el sionismo del
mandato británico, así como la comunidad de intereses
económicos y estratégicos del movimiento sionista y EEUU
en la zona. En las sucesivas guerras de 1948 y 1967,
Israel ocupó el territorio palestino, incluyendo la
Cisjordania y la Franja de Gaza, expulsando y
convirtiendo en refugiados a cientos de miles de
palestinos.
Tras la guerra
árabe-israelí de 1973 y a lo largo de los decenios
1970,1980 y 1990 se hicieron gestiones en distintos
foros para lograr una paz general en Oriente Medio sobre
la base de resoluciones 242 (1967) y 338 (1973) del
Consejo de Seguridad. Los cambios ocurridos en el mundo,
como el final de la guerra fría y la guerra del Golfo y
sus secuelas, repercutieron en la situación en el
Oriente Medio. El proceso de negociación entre árabes e
israelíes se reanudó seriamente en octubre de 1991 con
la celebración en Madrid de la Conferencia Internacional
de Paz sobre el Oriente Medio bajo la doble presidencia
de los Estados Unidos y de la Unión Soviética.
Un representante del
Secretario General de las Naciones Unidas asistió a la
Conferencia como observador. No obstante, a mediados de
1993 las conversaciones parecían haberse estancado en
torno a varias cuestiones políticas y de seguridad.
Paralelamente a estos esfuerzos diplomáticos públicos,
Israel y la OLP sostuvieron conversaciones secretas en
Noruega, las cuales concluyeron a finales de agosto de
1993. A continuación se hizo pública la sorprendente y
esperanzadora noticia de que Israel y la OLP habían
llegado a un acuerdo.
El
10 de septiembre de 1993, Israel y la OLP canjearon
cartas de reconocimiento mutuo, y el 13 de septiembre,
en una ceremonia celebrada en la Casa Blanca en
Washington D.C., en presencia de William Clinton,
Presidente de los Estados Unidos, y de Andrei V. Kozyrev,
Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, los
representantes de Israel y Palestina suscribieron la
Declaración de Principios sobre un Gobierno Autónomo
Provisional Palestino. A continuación, Yitzhak Rabin,
Primer Ministro israelí, y Yasser Arafat, Presidente de
la OLP, se dieron un apretón de manos. El acuerdo
histórico despejó el camino para el establecimiento del
gobierno autónomo palestino en la Franja de Gaza y la
Ribera Occidental y señaló el comienzo de un proceso que
debía culminar con la solución negociada de las
cuestiones relativas al estatuto permanente.
En
su período de sesiones de 1993, la Asamblea General
expresó su apoyo a la Declaración de Principios en una
resolución titulada "Arreglo pacífico de la cuestión de
Palestina", a la vez que reafirmó una serie de
principios propios que debían servir de orientación para
el logro de un arreglo definitivo. Además, la Asamblea
reafirmó que las Naciones Unidas tenían una
responsabilidad ineludible en la cuestión de Palestina
hasta que ésta no se solucionara en todos sus aspectos.
Actualmente, ante los frecuentes atentados terroristas
ocurridos en el transcurso del año 2002 y la escalada
del conflicto en la región, nos permite observar una
zona en tensión permanente, Estados Unidos (la
única potencia mundial en condiciones de tomar cartas en
el asunto) es el aliado de Israel, tal como sus
dirigentes nunca se cansan de proclamar públicamente, y
eso es ahora más cierto que nunca. Los europeos en
cambio, son más equitativos, y por eso es por lo que los
israelíes no quieren que desempeñen ningún papel.
Finalmente y a modo de
síntesis, consideramos que nos encontramos en una
situación en la que dos movimientos nacionalistas
modernos reclaman la misma tierra y como expresa
Immanuel Wallerstein "...no es solamente que ambos
reclamen una franja territorial en disputa; es que ambos
reclaman todo el territorio en cuestión."
Fernando Lorenzo y
Gastón Marcelo Zambelli
BIBLIOGRAFÍA
FERNÁNDEZ,
Roberto; GUEL, Juan; NUÑEZ, Mirta y OLIVERIO, Ana María:
Historia del Mundo, Visor Enciclopedias Audiovisuales,
Buenos Aires, 2000
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Janés Editores s.a., Barcelona, 1994
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Después de la paz, el desafío será económico, en
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3.
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-
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-
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[1]
Cronología resumida de "La Cuestión de
Palestina, una breve historia", Comité para
el Ejercicio de los Derechos Inalienables
del Pueblo Palestino y bajo su orientación.
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-
[2]
Historia del Mundo, Ed. Visor Enciclopedias
Audiovisuales, 2000.
-
[3]
Palestina: PNA Palestinian National
Authority,
www.pna.net.
Información, documentación, novedades,
opiniones e información política relacionada
con Palestina.
-
[4] Zonas "reservadas"
conforme a la correspondencia
Hussein-McMahon. (Fuente del mapa: Jeffries:
"Palestine, The Reality).
-
[5]
"Orígenes y evolución del problema
palestino" Partes I y II (1978).
-
[6] Las
Naciones Unidas y La cuestión Palestina,
publicación, Octubre 1994.
-
[7]
Enciclopedia "La Nación", 2000.
-
[8]
Organización Mundial de la Salud.
-
[9] Existen
diferencias entre las estimaciones israelíes
y palestinas del porcentaje real de
palestinos de la Ribera Occidental y la Gaza
empleados en la economía de Israel.
-
[10]
*1_El canal de Suez estaba sujeto al
principio de internacionalización desde
1888, año en el que se firmó la
Convención de Constantinopla, que en su
artículo I establecía que el canal debe
estar siempre abierto en tiempo de guerra y
en tiempo de paz a cualquier buque de guerra
o comercial sin distinción de pabellón,
igualmente establecía que el canal nunca
debe estar sujeto al bloqueo. Todo ello sin
ir en contra de los artículos IX y X que
autorizaban al gobierno egipcio a tomar las
medidas necesarias para la ejecución de la
citada convención. Los hechos demuestran que
Egipto cumplió con los términos establecidos
por la Convención de Constantinopla,
hasta la nacionalización de Nasser en 1956.