En Jenin se
fundó el Estado palestino por Ury Avnery
Hace 150 años, al día
siguiente del primer Congreso Sionista el señor Theodor
Herzl escribió en su diario: "en Basilea se fundó el Estado
de Israel, el pueblo elegido de Dios”. Esta semana, Ariel
Sharon debería anotar en su diario: "en Jenin se fundó el
Estado de los palestinos". Por supuesto, esa no era su
intención Al contrario, su intención era destruir la nación
palestina, sus instituciones y sus dirigentes, de una vez
para siempre, dejando escombros y un naufragio humano al que
se podría arrojar a cualquier parte. En la practica sucedió
algo muy distinto. Frente al ataque de la mayor maquinaria
militar de la región y las armas modernas del mundo,
sumergida en un mar de sufrimientos, rodeada de cadáveres,
la nación palestina se pusó de pie como nunca antes.
En el pequeño campo de refugiados cerca de Jenin, un grupo
de combatientes palestinos de todas las organizaciones se
unieron en una batalla defensiva que sería guardada para
siempre en el altar de los corazones de todos los arabes.
Esta es la Massada palestina, como la llamaría un oficial
israelí, en alusión a la legendaria FAltima resistencia de
los restos de la gran rebelión judía contra Roma en el aÑo
71 de nuestra era. Cuando los medios internacionales ya no
puedan ser mantenidos fuera de la escena y las imágines de
horror se publiquen, tal vez surjan dos versiones posibles:
Jenin como la historia de una masacre, una segunda Sabra y
Chatila, y Jenin, el Stalingrado palestino, una historia de
inmortal heroísmo seguramente esta segunda prevalecerá.
Las naciones se construyen sobre mitos. Yo fui educado en
los mitos de Massada y Tel-Jai, que formaron la conciencia
de la nueva nación hebrea (En Tel-Jai, 1920, un grupo de
defensores judíos, encabezado por Josef Trumpeldor, murieron
en un enfrentamiento con combatientes sirios antifranceses.)
Los mitos de Jenin y del cuartel general de Arafat en
Ramallah formaron la conciencia de la nueva nación palestina.
Un robot militar primitivo, que ve todo en terminos de poder,
de fuego, y recuento de bajas, no lo podría entender. Pero
Napoleón, genio militar, dijo que en la guerra lo que cuenta,
en las tres cuartas partes, son las consideraciones morales,
y en el restante cuarto la relación material de fuerzas
humanas, asimismo se presenta, en esta perspectiva, la
guerra de Sharon?. En cuanto a las fuerzas materiales, la
relación es clara. Unas docenas de israelíes muertos, contra
muchos cientos de palestinos. Ninguna destrucción civil en
Israel, horrible destrucción en las ciudades palestinas. El
objetivo era, segun se dijo, "destruir la infraestructura
del terror". Esta definición carece en si misma de sentido:
la "infraestructura del terror" existe en las almas de
millones de palestinos y decenas de millones de arabes cuyos
corazones arden de rabia. Cuanto mas combatientes y
bombarderos-suicidas sean abatidos, más combatientes y
bombarderos suicidas estarán dispuestos a ocupar sus lugares.
Vimos los laboratorios de explosivos: algunas bolsas de
materiales que se pueden obtener en los comercios israelies.
El ejército
de el Aviv se enorgullece de haber descubierto decenas de
tales laboratorios. Pronto habrán otros cientos. Cuando
docenas de personas heridas yacen en las calles
desangrándose lentamente hasta la muerte, porque los
soldados disparan a toda ambulancia que se mueve, nace un
odio terrible. Cuando el ejercito israelí entierra
secretamente cientos de cuerpos de hombres, mujeres y niños,
crea un odio terrible. Cuando los tanques aplastan los
autos,destruyen las casas, derriban los postes de energía
eléctrica, destruyen los depósitos de agua, dejan tras de si
miles de personas sin hogar y obligan a los niños beber agua
de las alcantarillas, provocan un odio terrible. Un Niño
palestino que ve con sus ojos todo estol, se convierte en el
bombardero suicida, de mayor. Es asi como Sharon y Mofaz
crean la infraestructura terrorista. Entre tanto, han creado
los cimientos de la Nación Palestina y del Estado Palestino.
El pueblo
vió a sus combatientes en Jenin y cree que son heroes mucho
más grandes que los soldados israelíes, protegidos en sus
poderosos tanques. Vieron a su dirigente en una trasmisión
histórica de la televisión, con la cara alumbrada por una
vela solitaria en su oficina oscura y bajo sitio, dispuesto
a morir en cualquier momento, y lo comparan con el hedonismo
de los ministros israelíes, sentados en sus oficinas, lejos
del frente de batalla, rodeados de hordas de escoltas. Así
se engendra el orgullo nacional.
Nada bueno para Israel saldrá de esta aventura, así como
nada bueno salió de las anteriores aventuras de Sharon. La
concepción del operativo era estúpida, su ejecución cruel, y
los resultados serán desastrosos. No traerá seguridad, ni
paz, no resolverá problema alguno, pero aislará a Tel Aviv y
pondrá en peligro a los judios en todo el mundo. Al final,
solo una cosa será recordada: nuestra gigantesca maquinaria
militar se lanzó sobre el pequeño e indefenso pueblo
Palestino, y el pequeño pueblo Palestino y su dirigente no
se doblegaron. Ante los ojos de los palestinos, y no sólo de
ellos, esto sera una gran victoria, la victoria de un
moderno David contra Goliat.
*Pacifista israelí, ex miembro del Knesset (Parlamento de
Israel). A los 13 años fue terrorista judio contra la
ocupación inglesa en Palestina.